El ultraderechista Jean-Marie Le Pen le cedió en 2011 a su hija, Marine (de 43 años), las riendas del Frente Nacional. Su heredera y candidata presidencial suavizó algunas posiciones extremas (aunque mantiene la idea de la "preferencia nacional" contra los extranjeros), y se acercó a empleados públicos y a sectores populares, con propuestas de mejoras salariales. Aboga por la disolución de la actual Unión Europea y por la salida de Francia del euro, y mantiene el clásico rechazo de su partido a los inmigrantes y a los musulmanes.

El pueblo a la calle
Artaud defiende posturas trotskistas

Nathalie Artaud representa al partido trotskista Lutte Ouvrière (Lucha Obrera) en los comicios presidenciales, donde las encuestas le dan un 0,5% de respaldo. Esta profesora de 42 años afirma que no le da mayor importancia al posible resultado, porque, en su concepción ideológica, "los momentos electorales no son esenciales; lo que es fundamental es que el pueblo salga a la calle". Propone prohibir los despidos y expropiar los bancos, entre otras acciones políticas, sociales y económicas contra el sistema capitalista.

Ideas latinoamericanas
Mélenchon lidera la izquierda dura

Una alianza entre los partidos Comunista y de Izquierda, consagró al ex ministro y ex militante socialista Jean-Luc Mélenchon (60 años) como candidato presidencial por ese frente opositor. El actual diputado europeo propone una "revolución ciudadana", inspirada en los movimientos sociales latinoamericanos, para romper con el liberalismo y el mandato de los mercados. Fue uno de los abanderados de Francia en el rechazo a la Constitución de la Unión Europea en 2005. Su talento oratorio es uno de sus puntos fuertes.

Democracia directa
Poutou quiere suprimir la presidencia

El dirigente del trotskista Nuevo Partido Anticapitalista, Philippe Poutou, de 45 años, propone la democracia directa. Por este motivo, de ser elegido, procedería a una "autodisolución del Gobierno y a la supresión de la Presidencia de la República, porque es anormal que una sola persona concentre tanto poder". Este obrero en una fábrica de automóviles, declaró que su objetivo es combatir el capitalismo y el liberalismo, aunque en esta elección aseveró que está también en condiciones de derrotar a la derecha en el poder.

Una opción de centro
El tercer intento de Bayrou

El ex ministro de Educación, François Bayrou, de 60 años es candidato presidencial por tercera vez. Líder del centrista Mouvement Démocratique (MoDem), promete decir "la verdad" sin tapujos y quiere sacar al país de la crisis. En las elecciones de 2007 fue la sorpresa y habría podido derrotar a Nicolas Sarkozy de haber llegado a la segunda vuelta, pero no llegó al balotaje (obtuvo 18,5% de los votos). Defiende la producción francesa frente a las deslocalizaciones y a la desindustrialización que sufre la Nación.

A mitad de camino
El nacionalismo de Dupont-Aignan

Con 52 años, el diputado de derecha, Nicolas Dupont-Aignan, reivindica los ideales del gaullismo (movimiento creado por el general Charles de Gaulle) y del soberanismo. Desde su partido Arriba la República, reivindica el proteccionismo, la nacionalización de la energía y el abandono del euro. Católico y ex funcionario de la administración, fue miembro de la Unión por un Movimiento Popular (la expresión que impulsa a Nicolas Sarkozy) y considera que su postura está a mitad de camino entre los conservadores y los socialistas.

Ex jueza ecologista
Eva Joly nació en Noruega

La ex jueza de instrucción, Eva Joly, nació en Noruega hace 68 años. Especializada en temas ecologistas y en anticorrupción, se hizo conocida al destapar un escándalo de la antigua petrolera Elf Aquitaine. La diputada europea y candidata de los Verdes, se impuso en la interna al director de cine, Nicolas Hulot, pero tiene problemas a la hora de unir a su propio campo de posibles votantes. Las encuestas le dan un 2% de apoyos. Propone el abandono progresivo de la energía nuclear en beneficio de las energías renovables.

El franco-argentino
Cheminade contra las finanzas

Hasta los 18 años, Jacques Cheminade vivió en su Argentina natal. El candidato presidencial de 71 años se definió como un "gaullista de izquierdas" y "adversario del mundo de las finanzas", con el objetivo declarado de acabar con el "fascismo financiero" de Wall Street. Egresó de la prestigiosa Alta Escuela Nacional de Administración francesa. Se presentó varias veces a la elección presidencial. Su partido Solidaridad y Progreso sustituyó al Partido Obrero Europeo, originado en un grupo estadounidense de extrema derecha.